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Cómo gané mi alma.

Recuerdo ese día, cuando las gotas de lluvia se nos metían entre las pestañas y el café era nuestro mejor momento, cuando nos sentábamos nos creíamos invencibles, esos días cuando los carros iban a velocidades de luces, entre tus costillas y las mías, reías y el tren volvía a los rieles, los durmientes se sostenían de tus manos. ¡que malditas las estrellas y tú! Gritas desde lo más alto de la montaña rusa, alzo mis manos y no tengo ganas de  decirte ni una maldita palabra. Maldito el café, maldita tus ganas de querer volver. Apenas recuerdo cosas. Aún así no olvido la infeliz que se llevo mis libros de Nietzsche y Kafka, mi diario y mis lentes Me dejó ciega una semana y me tropezaba con todo a mi alrededor Maldita la pata de cama que me recordó la madrugada cuando aferrada a ella, llorabas. Desgraciada estás, sueñes con hadas y te rodeen princesas, no hay salvación para tu alma. La cerveza sabe a polvo y recuerdo tus besos a través del cristal, labial en el espejo, Tan i...

ya casi es Abril

En la ciudad no caben las ganas,  De cantar, de bailar Y tú, conmigo,  a mi pecho parece gustarle tenerte cerca Es abril, las canaletas se llenan de gotas  Golpes pluviales Construyes con tu piel un hogar en mi estómago En mis entrañas al despertar y abrazarte Detén ese taxi, vamos a subir y mirar detenidamente  Los rostros, en cada uno lo ves  La nostalgia, la melancolía Te sientes segura o sientes que puedes caer Ya casi es abril La estación ha cambiado Quitate los zapatos, vamos a caminar sobre las alfombras de flores En la línea de tiempo nos saltamos los días  Las contradicciones de la lógica  Que las nubes nos arropen en la noche Que tu té permanezca tibio Son las once y aun no me he dormido Escucho el susurro de tu voz  Hablando de colores, de Sófocles y Antígona  De drama y de teatro De que me quieres y me piensas  Y que nadie se imagina el frío de despertar sin ti.

veinticuatro de marzo

El estruendo que haces al pasar, al caminar sobre mis huesos de cristal, el cielo y el océano son complices de tu recorrido, se necesitan centenares de inviernos, ya empezó la primavera, voy a colocar flores en tu cabeza, y si tienes frio las solapas de mis pasiones te abrigaran toda la noche, la tarde y en las madrugadas, que testaruda has sido, te advertí que era una trampa, pero ya estamos aquí y en esta ciudad nadie sabe guardar secretos,  en mi baúl ya no llevo cargas, solo olas y senderos de flores de sol para tí.  Tus piernas, tus manos y tus caderas me rodean, me desarman, no necesito vino para bailar ni café para despertar, me das, me das, música, paseos y el souvenir de tus abrazos, ¿escuchas como te estoy llamando?  Días, horas ¿lo escuchas en la radio? Todo me va hablando de ti y yo hablo de ti, vamos a bailar en la oscuridad, en la alcoba, en la sala, en los pasillos, Subamos al techo y miremos los vórtices de luces a nuestro alrededor.  Llueve ...

Bitácora

Sin mes, sin horario Con la nada de nacionalidad Llegó de la mano la intransigencia Para irrumpir la calma Con serenidad y mar Un día, sin fecha, sin hora, Navegando sin brújula Luz de luna, luz de sol Soy en tu océano solo un bote No hay día que no siga tu voz El calendario nos juega un revés Inesperada, dulce y aterciopelada Tus ojos dos castañas Y en tus cabellos Van Gogh y su noche estrellada.

Flores en las nubes

¿cuántas lunas han pasado desde la última vez que te sentaste a mirar las estrellas? Cuando leíste a Cortázar y lloraste por Maga Y el sendero bajo tus pies Te recordó a Poe cuando perdió a su amada Y los campos de flores en tus manos ¿cuándo lo sentiste por última vez?   Subes las escaleras que te llevan a las nubes, Y la tierra se desola sin tu voz, Mira los edificios de esta ciudad, son grises sin tu risa Nada tiene color No hay sol El Pacífico se ha secado Y el Taj Mahal ahora es solo ruinas. Labios que son grietas Esta vida de médanos Un faro que no guía el barco Y el café sabe a tierra Enciende el auto y llévame contigo a cualquier lugar Moja mis piernas de papel Corre conmigo a donde sea Toma las flores de mi cabeza Caminemos por los campos minados del corazón Que Dalí tiene nuestro tiempo Y Ares nuestra paz.

Nadie puede verlo desde aquí, que alto está.

Cierro los ojos y te miro, entre cada respiración del intérprete, puedo casi escucharte reír Y bailamos, bailamos una canción, sin importarte de dónde vinimos, me tomas de la mano, Nadie puede verlo desde aquí, campos de girasoles brillando más que el sol, los asteroides que son tus ojos, caen y chocan por toda mi piel, se meten debajo y me haces cosquillas desde adentro, Mis costillas, mi estómago, mi vientre, mi espalda, mis hombros, mi cuello, estás por todo el lugar. Abro los ojos, sigues ahí –¿cómo es que aún sigues aquí? Quédate más, queda mucho por crear— que dulce, hormigas que van caminando por tu vientre, no pican, no muerden, van bailando al ritmo de esta canción, no puedo estar segura si estás en mí o vivimos en ti, Síndrome de Stendhal tus manos entre las mías, Cual obra maestra, Florencia, viajo por continentes en tus labios Y entre sueños, pintamos sin dirección el cielo de la habitación, las líneas de mis manos, mis pies, las escaleras todo me va llevando a ti.

Sonata di luna

El cielo no parece tan azul, ¿están las nubes entre tu sonrisa y tus mejillas? Hay algo que me hace pensar en ti, Mi cabello esta más suave y mis manos más ansiosas de tocarte, Como el salmón, nado contra la corriente, me desangro en el intento de estar bien, Llegaré al otro lado, Si te quedas aquí conmigo no seria tan malo, Mira la yemas de mis dedos, tienen líneas ¿éstas líneas me llevarán hasta ti? Hay un sonido silencioso y gamas de colores en mi cabeza, veinte palabras en el acertijo Laberintos y efecto dómino, Voy cayendo ¿caes? Vamos a permanecer aquí un momento El semáforo aún está en rojo, abre los ojos y lee lo que tengo que decir, escribe palabras con tus dedos en mis hombros. Caminamos por calles y los postes tienen vórtices de luces Ilumina mis venas ¿a dónde nos llevará este túnel? Llegaré al otro lado, Así deba atravesar la oscuridad. Te encuentro ¿vienes por mí? Me buscas—alza tus manos si me ves— Dispara tu risa, matame de una vez Que mis manos se queman de ganas Derri...